Fin de un capítulo

Hoy, mi historia con los pañales de tela llegan a su fin

Mi stash de pañales de tela
Mi stash de pañales de tela

Este capitulo, el capítulo de Nora, mi hija, ha terminado.

Desde que tenía 4 meses (5 kilos) usamos pañales de tela casi exclusivamente hasta el mismo día que cumplió 3 años. De todos los que usamos, algunos me gustaron más que otros, otros los usamos desde el inicio hasta el fin, y los que menos no pasaron de 3 puestas porque no nos hacíamos al modelo.

Y es ahora, cuando mis pañales, sus pañalitos, siguen su ciclo. He decidido no guardarlos, pues de momento, no tengo vistas de tener más hijos, y aunque podría venderlos y recuperar parte de la inversión, se los he regalado a 2 buenas amigas, embarazadas ambas, con 2 semanas de diferencia, y que seguro que usaran y disfrutaran tanto como nosotras lo hicimos.

Regalando pañales de tela
Éste para ti, y éste para mi 🙂

Cuando veo todos nuestros pañales en el suelo, bien colocados y limpitos, me entra la morriña, la pena de ver que se terminó una etapa. Marie Kondo estaría orgullosa de mi por despedirme de cada uno de ellos, agradeciéndole su paso por mis manos, y dejándoles que sigan su camino.

Si, en esta despedida solté alguna lagrimita, pero estoy contenta porque seguirán entelando culitos, y seguirán usándose por un segundo bebé, o quizá más.

Y pese a no ser ya usuaria de pañales de tela, seguiré vendiéndolos y trayendo las mejores marcas para vosotras, mis clientas y amigas y vuestros bebés. Porque por muchas vueltas que dé mi vida, este es el granito de arena que puedo aportar par ayudar a nuestro planeta a salvarse. Nos lo estamos cargando poco a poco, y si en mi mano está ayudar a esas familias concienciadas en reducir desechos, seguiré con la tienda.

Y con este post… me despido (de momento) de mi vida pañalera.